José Antonio Caínzos es el presidente del nuevo Centro Internacional del Arbitraje de Madrid (CIAM), que aspira a convertirse en una referencia mundial de la resolución de conflictos
El columnista plantea que si un bufete renuncia a cualquier tipo de beneficio material y a captar a cliente alguno, es lícito prestar asesoramiento ahora.
En los que se ha teletrabajado se ha mantenido el reparto de asuntos y su resolución, aunque los datos solo recogen las causas urgentes o inaplazables.