El Tribunal Constitucional y el Tribunal de Justicia de la Unión Europea son los órganos judiciales ante los que se han elevado las cuestiones de inconstitucionalidad -en el primero- y cuestiones prejudiciales –en el segundo–.
Uno de los pilares fundamentales del movimiento "woke" es la idea de que las desigualdades no son meros accidentes ni se limitan a actos individuales de discriminación, sino que están profundamente arraigadas en estructuras sociales, económicas y políticas.