Un total de 7.495 migrantes y refugiados perdieron la vida en 2016 tratando de llegar a su destino, casi 2.000 más de los que murieron en el año anterior.
Desde Moncloa insisten en que el relevo de Trillo está enmarcado entre los cambios inminentes de otros 72 embajadores y no tiene nada que ver con el Yak-42.