El abogado de Torra, Gonzalo Boye, pide al tribunal que acuerde la suspensión "sin más dilación y con anterioridad al trámite de admisión del recurso".
Señala que los insultos se dirigen de forma "directa" e "individualizada" contra Iglesias y, por tanto, "no guardan relación con el ejercicio de las funciones del destinatario como autoridad".
Han sido condenados a esta pena por un delito de asesinato con agravante de parentesco y a tres años de cárcel por malos tratos habituales con agravante de alevosía.