En una sentencia muy dura, el Supremo recrimina el uso de la institución del asilo con fines fraudulentos, haciendo que pierda su trascendencia humana.
La sentencia, que cuenta con tres votos particulares de 4 magistrados, responde a una cuestión de inconstitucionalidad presentada por el Juzgado de lo Social número 26 de Barcelona respecto al artículo 52, apartado d, del texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores.