Denuncia que el derribo de la Cruz se encargó a una empresa propiedad de un destacado miembro de Esquerra Unida, "partido con el que Baños ha gobernado en coalición desde 2015 y del que ha buscado apoyo para revalidar su cargo".
Ha ratificado su rechazo a facilitar a los medios señal institucional de televisión de este juicio y ha estimado que su caso no es comparable con el juicio del 'procés'.