La justicia avala grabaciones clandestinas de los padres como prueba lícita y condena a dos trabajadoras por trato degradante a niños con discapacidad.
El juez, "determina la existencia de indicios bastantes para poder considerar que Alonso podría haberse beneficiado, a cambio de un precio, en colaboración, al menos, con los investigados Cerdán, García y Ábalos".