El exempleado de Caixabank, de 55 años, aceptó una indemnización de 211.217,89 euros, pero alegó discriminación al considerar que sus compañeros de 52 a 54 años recibieron compensaciones mayores, vulnerando el principio de igualdad.
El TJUE envía un mensaje alto y claro: las injerencias políticas o administrativas en el poder judicial no serán toleradas dentro del marco normativo europeo.