Imputa a ambas un delito de odio, a una de ellas tres delitos de lesiones y uno de desobediencia, y a la otra acusada uno de lesiones y otro de desobediencia.
Está investigada por su posible implicación en la declaración unilateral de independencia de Cataluña y se encontraba huida en Bélgica desde octubre de 2017.
Volvía de un permiso penitenciario y ante la sospecha de que portaba sustancias estupefacientes en su organismo fue enviado al hospital, donde expulsó 145,5 gramos de cannabis y 2,92 gramos de cocaína.