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Villarejo espió a Sacyr y a directivos y periodistas de PRISA e Intereconomía por orden del BBVA, según el digital Moncloa

El excomisario dejó escrito que su misión era “conocer las actividades de GH [grupo hostil] y de manera fundamental influir en sus decisiones para boicotear sus proyectos”El excomisario Villarejo lleva más de un año en prisión provisional por el 'caso Tándem'. Foto: La Sexta.
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La constructora Sacyr anunció a finales de noviembre de 2004 su deseo de hacerse con el 3,1% del capital del BBVA, y la entidad bancaria, presidida por Francisco González, contrató al excomisario José Manuel Villarejo, quien, a través de una agencia de detectives privados, debía encargarse de «buscar trapos sucios de los empresarios y políticos que querían sacar a Francisco González de la presidencia”.

Así lo señalan las informaciones hechas públicas por los digitales Moncloa.com y ElConfidencial.com que, en un trabajo de investigación conjunto, destapan las supuestas técnicas con las que se habría tratado de frenar la acción de Sacyr.

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Villajero está en prisión provisional desde noviembre de 2017 por el ‘caso Tándem’, en el que está investigado por los presuntos delitos de liderar una organización criminal, blanquear capitales y acometer cohecho y extorsión valiéndose de su condición de policía.

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Ayer difundió una carta abierta dirigida al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la que le advirtió de que en su defensa, no tendrá “más remedio de forma inminente” que revelar “la verdad” sobre el CNI y su relación tanto con la Fiscalía Anticorrupción que le investiga en el marco de la operación Tándem, como con “amenazas” a jueces de la Audiencia Nacional para que “dejen de investigar” temas que afectan a la institución.

EL ‘PROYECTO TRAMPA’

“El 1 de diciembre de 2004, apenas tres días después de que Sacyr anunciara su intento de control, el BBVA solicitó “formalmente” a Villarejo una “colaboración profesional” a través del Gabinete de Investigación y Análisis (GIA), el pomposo nombre con el que bautizó al equipo de trabajo puesto a sueldo del BBVA”, ha publicado Moncloa.com.

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Indica que la entidad bancaria «le dio manga ancha a Villarejo»: «Obliga a este GIA, tanto a decidir el alcance y planificación del proyecto, como la evaluación y procedimiento del mismo», revela un documento hecho público ayer por el citado medio.

Es el ‘Proyecto Trampa’, que tenía como objetivo “encontrar aspectos negativos” de las personas que podían poner en peligro la presidencia de Francisco González.

Ese grupo «grupo hostil» lo formaban el presidente de la constructora, Luis del Rivero; el entonces jefe de la Oficina Económica de Moncloa a las órdenes de José Luis Rodríguez Zapatero, Miguel Sebastián; o el vicepresidente de la empresa de infraestructuras y que también ocupaba un puesto de consejero en el BSCH -hoy Banco Santander-, Juan Abelló, explica Moncloa.com.

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También integraban ese «grupo hostil», según el citado medio, Vicente Benedito (un antiguo directivo del banco que se había pasado a Sacyr); José Domingo Ampuero (actual presidente de Viscofan) o el abogado Matías Cortés -vinculado al Santander-; Manuel Conthe, por aquel entonces presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y su número dos, el economista Carlos Arenillas, marido de Mercedes Cabrera, exministra de Educación y Ciencia en el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

El antiguo jefe de seguridad de BBVA ha manifestado, en declaraciones a El Independiente, que su departamento contrató empresas controladas por Villarejo para investigar a Miguel Sebastián, director de la Oficina Económica de Moncloa entre 2004 y 2006, y ministro de Industria, Turismo y Comercio entre 2008 y 2011.

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Hay más nombres de presuntas víctimas del espionaje de Villarejo, entre ellos los medios de comunicación PRISA, Intereconomía y el digital Hispanidad, según ha publicado hoy Moncloa.com.

El comisario dejó escrito que su misión era “conocer las actividades de GH [grupo hostil] y de manera fundamental influir en sus decisiones para boicotear sus proyectos”.

VILLAREJO PIDIÓ EN UN PRIMER MOMENTO 750.0000 EUROS POR EL TRABAJO

Un trabajo por el que el excomisario pidió 750.000 euros, según la información hecha pública por Moncloa.com.

“A falta de que el BBVA clarifique todos sus pagos a Villarejo, el comisario dejó constancia por escrito de que aceptaba cualquier fórmula, por ilegal que fuese, para cobrar y cubrir de opacidad sus honorarios. El BBVA, lejos de prescindir de sus servicios, continuó usándolos para recibir munición para la guerra sucia que mantenía contra el que denominaba “grupo hostil” a Francisco González”, explica Moncloa.com.

Apunta que si bien la primera cifra que planteó Villarejo el 2 de diciembre de 2004 fue de 750.000 euros, ese mismo día redactó un nuevo borrador rebajando hasta los 510.000 euros el pago por parte del BBVA, y que “un mes después, el 3 de enero de 2005, disminuyó su caché a 360.000 euros y admitía que le pagaran mensualmente, a razón de 30.000 euros”.

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Moncloa.com informa que «el contrato era prorrogable anualmente, salvo denuncia expresa, lo que debía reportarle otros 360.000 euros al año siguiente», lo que le situaría nuevamente cerca de los 720.000 euros. El citado digital desconoce si finalmente se prorrogó dicho acuerdo.

Detalla que el 21 de marzo de 2005, el excomisario exigió un plus de 120.000 euros. 

‘SE CONTROLARON CITAS Y TELÉFONOS DE PERIODISTAS Y DE ALGUNOS DE SUS HOMBRES MÁS SIGNIFICATIVOS’

Moncloa.com ha informado hoy que se situaba a PRISA en el «bando hostil» a Francisco González y «se controlaron citas y teléfonos de periodistas y de algunos de sus hombres más significativos como Gregorio Marañón o Matías Cortés”.

Tal y como recoge el citado medio, Villarejo, cada 15 días, emitía informes al BBVA en los que señalaba que el asalto a la cúpula del banco estaba pilotado por Marañón y Cortés, «ambas personas de la máxima confianza de Polanco», y “evidenciaba el grado de implicación del SCH (como entonces se llamaba el Santander) y PRISA en el proyecto de derribo de K”.

El alias de ‘K’ fue el elegido por Villarejo para referirse a su cliente, el BBVA, especifica el diario.

Marañón habría sido objeto del espionaje, según Moncloa.com, porque “reúne la doble condición de exdirectivo de K y persona muy vinculada a banco de BOTE (Botín) y al grupo PRISA. Se muestra especialmente activo en todo momento informando de cualquier incidencia o nuevo acontecimiento, contactando de manera directa con CAIN (Jesús María Cainzos,  vicepresidente del BBVA destituido por FG)”.

“Varios rastreos han detectado reuniones urgentes para celebrar el fin de semana de periodistas de la SER con el máximo responsable de la Cadena Daniel Gavela (periodista de Ponferrada con línea directa con Zapatero). Se han detectado especialmente varias llamadas significativas desde el lunes 17 al viernes 21 (en el que se ha elaborado este informe) entre el número 91 374 08 23 (titular el grupo Prisa) y el 91 390 67 62 (que corresponde a un despacho particular del Congreso de los Diputados, aunque no se ha podido constatar quién lo tiene asignado”.

Los espías estaban limitados, añade el citado diario: “No podían pedir a ningún policía que les filtrara el titular del número. El titular era el Congreso. Sólo sabían quién llamaba a este teléfono desde los teléfonos espiados o cuando eran llamados desde el hemiciclo”.

Moncloa.com ha puesto a disposición de la Audiencia Nacional la documentación del ‘Proyecto Trampa’.

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