Recordareís el artículo que escribí hace un par de semanas donde mostraba mi más entero desconcierto ante la situación que me encontré el temido "Black Monday" 26 de Marzo, cuando, ante mi sorpresa, se celebró un juicio en mi ausencia por una serie de nefastas circunstancias que hicieron que todo el peso de la ley.
En Derecho se parte de dos premisas, o bien “todo lo que no está prohibido, está permitido” o “todo lo que no está permitido, está prohibido”. Yo era más partidario de la primera tesis, si bien, la tengo que moderar gracias a la aportación, impagable, de los separatistas catalanes.
Podemos definir los daños punitivos como multas privadas impuestas para castigar una conducta gravemente reprochable y disuadir su futura imitación. Encierra por ello, tanto una pretensión reparadora como preventiva o disuasoria.