El Código de Buenas Prácticas (CBP) ha permitido que un total de 45.697 familias hayan podido beneficiarse de una reestructuración de su deuda hipotecaria.
En los primeros seis meses de 2017, la inversión inmobiliaria alcanza los 6.000 millones de euros, situándola en daros anteriores a la crisis económica.