Aunque no están formalmente investigados, su posible implicación en adjudicaciones irregulares ha motivado que Anticorrupción solicite las diligencias practicadas por la UCO en el caso Koldo-Ábalos.
Integrar la inteligencia emocional al Compliance fortalece la cultura ética, mejora la gestión del riesgo y convierte el cumplimiento en una convicción, no solo una obligación.