Muchos abogados, procuradores y graduados sociales han perdido sus despachos, expedientes y medios de transportes, lo que hace imposible la gestión de los procedimientos judiciales que representan.
Frente a los 12 frailes pobres y descalzos, Hernán Cortés se arrodilló, en un gesto de respeto que sorprendió tanto a los indígenas presentes como a sus propios soldados.