Frente a los daños provocados por la DANA, la rebus vuelve a colocarse en primer plano como un mecanismo esencial para mitigar los efectos de esta catástrofe.
Defiende que, como cualquier persona, el preso tiene derecho a recibir atención médica adecuada. No obstante, asegura que sus necesidades médicas fueron repetidamente ignoradas.