En 2017 le fue concedida la libertad condicional por causa de enfermedad y fue acogido por una ONG, si bien volvió a prisión ya que "poco después" quebrantó el beneficio penitenciario al apuñalar a otra persona.
Considera que los hechos son constitutivos de un delito de homicidio por imprudencia grave y, alternativamente, de un delito de denegación de asistencia sanitaria.