La víctima de la manada de Callosa, Alicante, fue drogada con alguna sustancia, o cóctel de sustancias, que le impidieron mantener el sentido y la voluntad.
Sacyr anunció a finales de noviembre de 2004 su deseo de hacerse con el 3,1% del capital del BBVA, y la entidad bancaria contrató a José Manuel Villarejo, quien, a través de una agencia de detectives privados, debía encargarse de "buscar trapos sucios de los empresarios y políticos que querían sacar a Francisco González de la presidencia”.