El denunciante, Federico Rettori, extrabajador de la fundación, dice en su escrito a la justicia que se desvió dinero de proyectos sociales y que la institución se usa para "encubrir fines de carácter mercantil"
Señala que, pese a ser residente fiscal en España ese año, no declaró al fisco los ingresos que le abonó el Chelsea por la cesión de sus derechos de imagen.
Alcanza un acuerdo con la Fiscalía, que rebajará a 14 meses de prisión la pena de 3 años que solicitaba, al aplicarle las atenuantes de confesión y reparación del daño.