El movimiento, auspiciado por el neurobiologo español, doctor Rafael Yuste, es que los neuroderechos sean asimilados en las legislaciones nacionales e internacionales y que sean considerados extensiones de los derechos humanos.
El objetivo de estos premios es reconocer la labor tanto de las personas como de las instituciones que el pasado año destacaran por su compromiso en la promoción y defensa de los valores constitucionales.