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La Sala del 61 decidirá sobre la recusación contra Marchena y los 6 miembros del tribunal presentada por Cuixart

La Sala del 61 del Supremo está formada por cada uno de los presidentes de las cinco salas del Supremo y por el magistrado más antiguo y más moderno de cada una de ellas; en este caso, Marchena y Andrés Martínez, el más antiguo de la Sala II, han quedado excluidos por afectarles el procedimiento. Confilegal.
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La Sala del artículo 61 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, compuesta por 16 miembros, será la que finalmente decida sobre la recusación presentada por el presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, procesado por un delito de sedición, contra los 7 miembros del tribunal que lo van a enjuiciar a mediados del próximo mes de enero: Manuel Marchena, que será presidente y ponente, y los magistrados Andrés Martínez Arrieta, Juan Ramón Berdugo Gómez de la Torre, Antonio del Moral García, Luciano Varela Castro, Andrés Palomo del Arco y Ana María Ferrer García. 

El instructor nombrado para la tramitación de dichas recusaciones es el magistrado Francisco Monterde. 

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Una vez que haya estudiado dichas recusaciones, lo más probable es que las admita a trámite. Y solicitará a los siete magistrados que hagan los respectivos informes en los que, con toda seguridad, combatirán las alegaciones de la defensa de Cuixart.

No es la primera vez que recurren a este mecanismo de dilación de la causa.

Ya lo han hecho anteriormente con tres magistrados: Pablo Llarena, el instructor de la causa del procés; el propio Francisco Monterde, que formó parte del tribunal que resolvió los recursos de apelación interpuestos; y Vicente Magro, que también fue recusado, como instructor de los incidentes de recusación presentados el verano pasado contra estos mismos magistrados.

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Todos ellos fueron rechazados.

Jordi Cuixart, presidente de Òmnium Cultural, cuya defensa ha recusado a todo el tribunal que tiene que juzgarlo con el objetivo de retrasar el juicio para que coincida con las elecciones municipales y europeas del 28 de mayo próximo. EP.

ESTRATEGIA: RETRASAR EL COMIENZO DEL JUICIO

“La estrategia está muy clara. Lo que se pretende es retrasar el comienzo del juicio. La verdad es que es la primera vez en la historia en la que un abogado de un procesado en la cárcel no quiere que se celebre lo más rápidamente posible el juicio contra su cliente”, explicaron fuentes jurídicas a Confilegal.

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“Y es más que probable que, como ya hicieron con Vicente Magro el pasado mes de agosto, también recusen a Monterde como instructor. Pero ocurrirá lo mismo. La Sala del 61 lo rechazará”, añadieron.

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La mencionada Sala del 61 falló, el pasado 5 de septiembre, contra los seis incidentes de recusación por supuesta parcialidad presentados contra los cinco magistrados del tribunal enjuiciador –Manuel Marchena y los magistrados Andrés Martínez, Juan Ramón Berdugo, Luciano Varela y Antonio del Moral (los mismos que en esta ocasión)- por el expresidente del gobierno autonómico catalán, Carles Puigdemont, el exvicepresidente Oriol Junqueras, los exconsejeros Josep Rull, Jordi Turull, Raül Romeva, Lluís Puig, y Clara Ponsatí; la expresidenta del Parlament de Cataluña Carme Forcadell y los líderes de la ANC y Òmnium Cultural Jordi Sànchez y Jordi Cuixart.

En aquella ocasión, como en esta, la Fiscalía se ha expresado oponiéndose a esta nuevos incidentes de recusación argumentando la ausencia de fundamento.

La representación legal de Cuixart, la abogada Marina Roig, basa esta nueva acción legal en los mensajes de WhatsApp del senador del PP, Ignacio Cosidó, conocidos la pasada semana, en los que decía que tendrían controlada a la Sala de lo Penal “desde detrás”, con Marchena como presidente del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Supremo, además de la Sala del 61.

Roig ha tomado como referente la reciente sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos a favor del dirigente de ETA-Batasuna Arnaldo Oteri, que supuso un varapalo contra España al considerar que había existido falta de imparcialidad objetiva por parte de la magistrada Ángela Murillo, quien presidió el juicio que lo concedió.

Dicho fallo, hecho público el 6 de noviembre, afirmó que existía una “duda razonable” sobre la imparcialidad de todo el tribunal.

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“Duda razonable” que la defensa de Cuixart quiere extender a todo el tribunal enjuiciador, por haber sido nombrado por los diferentes Consejos Generales del Poder Judicial, cuyos miembros son seleccionados por el Congreso y el Senado.

Para probarlo, Roig señala el hecho de que Marchena hubiera sido propuesto por el PP para presidir el CGPJ y que fuera anunciado por los partidos políticos en vez de que hayan sido los 20 vocales del órgano de gobierno de los jueces los que le eligieran, como establece la Constitución.

La Sala del 61 está integrada por el presidente del Supremo, Carlos Lesmes, y por los presidentes de cada una de las cinco Salas del Supremo además del magistrado más antiguo y el más moderno de cada una de ellas. Manuel Marchena, presidente de la Sala Segunda deberá ausentarse, por ser afectado.