No aprecia delito en las intervenciones telefónicas que acordó el magistrado en unas diligencias en las que se grabaron conversaciones del empresario con su letrado.
Señala que lo que se juzga no es una ideología, sino un "plan concertado, organizado, minucioso", en el que desde el Parlamento catalán se creó una "legislación paralela" para dar a la ciudadanía la idea de que esos derechos fundamentales son ilícitos.
Una vez que la Fiscalía, la Abogacía del Estado y la acusación popular de VOX se pronuncien sobre las cuestiones previas planteadas por las defensas, el tribunal decidirá cómo las resuelve: si sobre la marcha, si espera a la sentencia o si detiene el juicio para analizarlas. Lo previsible es que la vista continúe la declaración de Junqueras.
Tanto Van den Eynde como Pina arremetieron contra la instrucción del magistrado del Juzgado de Instrucción 13 de Barcelona, Ramírez Sunyer, base del juicio.
Jordi Pina ha comenzado su alegato dudando de la imparcialidad de los magistrados del Supremo, desde el presidente del tribunal de la Sala de lo Penal, Manuel Marchena, hasta el juez instructor del caso, Pablo Llarena.