Una semana después, con los defectos documentales subsanados por el Juzgado de Instrucción 41, la Audiencia Provincial de Madrid, en funciones de apelación, deliberará mañana sobre el caso Begoña Gómez.
La magistrada ha considerado probado que la trabajadora padece limitaciones físicas y psíquicas permanentes, que son incompatibles con el ejercicio de su profesión habitual. Es una incapacidad permanente.