La condenada citó a un notario en prisión y trasfirió su casa y su coche a su progenitor, por lo que pasó a ser "insolvente" y se libró de abonar la indemnización.
Santiago Pedraz, ha desestimado su competencia sobre esta querella y ha ratificado que la investigación le corresponde al Juzgado de Instrucción 4 de Salamanca